Hon.  Antonio Gutiérrez                                                                                                                                               Secretario General de Las Naciones Unidas                                                                                                               United Nations Plaza, New York 10017

Respetable Señor Antonio Gutiérrez,

Con todo mi respeto me dirijo a usted  para felicitarlo por su nombramiento como  Secretario General de Las Naciones Unidas.  Los Secretarios Generales  están a cargo de promover el desarrollo sostenible, trabajar por la paz en todo el mundo, proteger los derechos humanos y lidiar con catástrofes humanitarias.

Usted,  al  comienzo de su mandato como Secretario General  de  la Organización  de las Naciones Unidas nos anuncio que  trabajara  para  simplificar el organismo mundial, descentralizar y flexibilizar más su burocracia. Indico además, que las Naciones Unidas deben ser agiles, eficientes, y efectivas.    Que deben concentrarse  más en la ejecución y menos en el proceso, más en las personas y menos en la burocracia.  Usted, Señor Secretario, dijo además, que le gustaría enviar una señal clara, que la igualdad de géneros “de  arriba abajo” dentro de la organización, estará entre sus prioridades. Con  estos, Sus objetivos, se visualiza que la semilla que  sembrara  comenzara a crecer de forma segura, sin prisa, pero sin pausa e imperceptible,  pero victoriosa.

Después de un tiempo indeterminado, se desarrollara  una cosecha de verdaderos líderes emprendedores y  triunfadores, que serán los que esparcirán la semilla por todo el mundo. Semillas de paz, amor y fraternidad entre todas las naciones.  Estos líderes emprendedores esparcirán la palabra que crecerá  en los corazones sensibles. Crecerá de una manera oculta, cómo el proceso interno de la germinación de la semilla  .Consistirá en sembrar la semilla y segar el fruto al final. Sembrar  es la responsabilidad del sembrador.

Habrá días, Honorable Secretario, en que todo lo que se  hará será sembrar. Habrá otros días en que tendrá que esperar y otros en los que segara.  Puedo decir que es  tiempo para sembrar la palabra.  La palabra que tiene en sí misma el secreto de la vida y del crecimiento.

Usted, Hon. Secretario,  como el labrador, tendrá confianza y esperanza en el poder de la palabra y el dialogo escuchado.  Sé que para Usted,  valdrá la pena  enseñar,  redargüir, corregir, e instruir en justicia, porque está  enteramente preparado para toda buena obra. De esta forma  la semilla del  poder del Espíritu que es la que contiene todos los ingredientes necesarios para fructificar así como el proceso y  la consumación de la obra estará con usted. Se hará regenerando y  transformando  día a día su corazón.  Este crecimiento puede ser lento, pero es continuo; una vez que germina la semilla en su corazón, nada puede impedir el desarrollo  de su obra. Comenzara en usted la buena obra, y  la perfeccionara. No hay nada tan poderoso como el crecimiento. No se puede forzar el crecimiento por medios propios.

Por otro lado le  surgirán ideas alternativas para hacer crecer rápidamente.  Crecerá cuando esté convencido de que va a crecer. Esto podrá lograrlo cuando sus  líderes ya estén listos para realizar sus esfuerzos y su tiempo probando nuevas ideas, haciendo cambios constantemente; construyendo puentes para unir orillas teniendo en las columnas la misma altura e idéntico equilibrio.

El crecimiento lento de la semilla es un llamamiento a la paciencia del  labrador. Este crecimiento  es apenas  imperceptible. Sembramos una planta y todos los días no percibimos su crecimiento. Es como el crecimiento de los niños.

En especial usted tendrá duras  pruebas, desea que todas las cosas se hagan rápidamente y medir el éxito por la rapidez con que  se logra. Todo tiene su tiempo,  primero hierba, luego espiga, después el grano lleno en la espiga. Es un proceso observable pero que llevara mucho tiempo.

Vemos como, algo muy curioso, sucede con el bambú. Se puede sembrar la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada  con la semilla aparentemente durante los primeros siete años. A tal punto que un cultivador inexperto, estaría convencido de haber comprado semillas no fértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas  la planta de bambú crece más de 30 metros  ¿tardo solo seis semanas en crecer?  No, la verdad  es  que  se tomo siete años  y seis semanas en desarrollarse. Durante Los  primeros siete años de aparente inactividad, este  bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. El labrador debe descansar sabiendo que Dios está obrando.  Dios es el protagonista Supremo de la obra.

Honorable Don Antonio Gutiérrez, pido a Dios que nunca le falte el entusiasmo, y que siempre le sobren los buenos deseos para que el bien y la verdad puedan traernos la Paz y la Fraternidad entre los hombres y las naciones.

 

Muy respetuosamente,

Sra. Sonia Cruz Cruz

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