10 de Enero de 2015

Comité Examinador de Nominados

Premio Nobel de la Paz

Oslo, Noruega

Ref: Sonia Cruz Cruz

Distinguidos miembros:

Con humildad y respeto me dirijo a tan distinguidos miembros del comité nominador del Premio Nobel de La Paz, quienes reafirman el compromiso de responder al llamado hecho por el Sr. Alfred Nobel; para someter a su consideración y juicio la nominación de la Sra. Sonia Cruz Cruz al Premio Nobel de La Paz. Reconocemos que reúne los siguientes requisitos al haber realizado contribuciones notables a la sociedad, trabajando más y mejor a favor de la fraternidad entre las naciones, trabajando para los procesos, celebración y promoción de Paz. Y haber realizado investigaciones sobresalientes.

Distinguidos miembros del comité nominador, con gran generosidad y compromiso, reconocemos la importancia del papel de la mujer en la prevención y solución de conflictos, para la consolidación de la Paz. Se ha permitido a la mujer al tomar participación directa y activa en diseñar modelos y prepara estrategias. Además se ha desatacado la importancia de que se pueda participar en igualdad e intervenir plenamente en todas las iniciativas encaminadas al mantenimiento y promoción de la paz, la seguridad y la necesidad de potenciar su función en la adopción de decisiones, con respecto a la prevención y solución de conflictos.

La Sra. Cruz ha reconocido la importancia decisiva de fortalecer a los países que salen de un conflicto para evitar que recaigan de nuevo y puedan lograr una paz sostenible, a largo plazo, a través de la seguridad y el desarrollo e y la contribución del personal de mantenimiento y sus misiones, en la necesidad de integrar sus conocimientos especializados y en la elaboración de estrategias.

Afirmamos nuestro compromiso, de enviar un mensaje al mundo de que la labor de la Sra. Cruz es un compromiso de todos. Por tal razón ahora más que nunca estamos todos llamados a ocuparnos de áreas prioritarias relativas a los ámbitos social, económico, cultural, humanitario y de consolidación de la paz.

Teniendo como base el valor de servir, a la Sra. Cruz le impulsa una fuerza interior, a trabajar por la justicia social, la cooperación y a compartir las preocupaciones y condiciones de los demás, un sentido de responsabilidad compartida respecto a las tareas a realizar, la disposición de adaptarse y demostrar flexibilidad ante circunstancias locales y por tanto, un deseo de aprendizaje mutuo.

La paz es una de las metas más nobles que puede perseguir una persona, tanto en su patria como en la comunidad internacional. Reconocemos que hay que apoyar con decisión a quienes se esmeran por ser constructores de paz, puesto que sus esfuerzos están encaminados crear para todos una vida mejor, una sociedad en la que cada persona tenga su lugar y en la que todos puedan vivir en paz y armonía, desarrollando los dones recibidos del Creador, para su crecimiento personal y el bien común.

La Sra. Cruz, invita con urgencia a todas las personas de buena voluntad a colaborar resueltamente en la construcción de la: “Civilización del amor” fundada sobre los valores universales de paz, solidaridad, justicia y libertad y a no desalentarse frente a los obstáculos y contratiempos y guiar los esfuerzos al servicio de la paz, la reconciliación y la fraternidad entre los pueblos.

Doña Sonia Cruz tiene un espíritu de amor sincero, que convierten nuestros sueños de un mundo de hermanos a una civilización de amor y de un mundo sin fronteras, en una tierra unidad.

Me ha impactado una ilustración que la Sra. Cruz ha realizado para los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Ha construido un puente, uniendo sus orillas. Lo ha elaborado poniendo todo su esfuerzo, utilizando fragmentos de su más grande y valioso tesoro, de lo más sagrado que tiene un país, su Himno Nacional. Lo ha realizado, utilizando como instrumentos los símbolos de la Paz. El mensaje contenido en los fragmentos de estos sagrados Himnos son las columnas, que sostienen este puente con la misma altura e idéntico equilibrio.

Con esto quiero demostrar que estos miembros contribuirán a ser parte del mundo que sostiene nuestro puente de Paz con las orillas unidas. El mundo espera que con su ayuda y su gran compromiso continúen desarrollando una actitud solidaria, por una causa tan meritoria: La Paz y la Seguridad. Representan el espíritu de fraternidad, el espíritu de hermandad y nos ayudan a evitar que fácilmente nos dejemos llevar por los rencores, las envidias y el egoísmo. Representan el espíritu de unidad, ya que detestan la división y la enemistad y además representan el espíritu de caridad porque con su amor nos motivan a construir otros puentes, para continuar tendiendo lazos y a la vez estrechar nuestras manos a todos. El mundo reconoce que el éxito en las conversaciones de paz está en vuestras manos. Son los que esparcen la semilla y la siembran en tierra buena y preparada donde continuara fecundándose, para producir abundantes frutos, para el mundo entero.

En la Sra. Cruz jamás hubo confusión en los principios o en el plano de la caridad, en el trabajo común y en el mensaje transmitido y recibido. Promueve la reconstrucción de la unidad entre todos los seres humanos. Uno de los principales objetivos, metas y formas, es que puedan responder a los caminos de la Providencia, sin prejuzgar los impulsos frutos del espíritu.

Los grandes hombres como la Sra. Cruz son muy generosos. La generosidad y la grandeza van de la mano. Son una misma cosa, porque dar es amar y el deber Supremo del hombre es amar. Todo lo que damos con alegría y largueza nos es devuelto y enriquece nuestra vida de maneras imaginadas.

Por este hermoso trabajo que la Sra. Cruz ha realizado, el Ser Supremo ha venido y le ha llamado, solo dijo una palabra: “Acepto” El amor se lo ha explicado todo. El amor se lo ha resuelto todo, por eso admira el amor, dondequiera que se encuentre. Si el amor es tan grande como sencillo, si el anhelo más simple se puede encontrar en la esperanza, entonces, puedo entender, porque Dios quiere ser recibido por personas tan humildes, sabias y sencillas, como ella. Y es porque sus corazones son puros y no encuentran palabras para expresar su amor.

Dios ama a la humanidad inmensamente, hasta tal punto que ha creado todo en la tierra por nosotros. El amor es el eje de la Fe, es la mayor virtud, y el mandamiento del amor, es el primer mandamiento. El amor es “El asidero más firme de la Fe” y “ La Fe es el Amor y el Amor es la Fe”

En los años que lleva de amor fraternal entre países como Rusia, Israel (entre la Palestina y la Galilea), Jordania, Egipto, (entre Judíos, cristianos y musulmanes) Italia entre otros, ha vivido el éxito de las conversaciones de paz. Ha construido una comunidad de alianza fraterna, donde ha podido contar con el apoyo de esas comunidades dentro de sus propio vehículo de fe Dios bendito sea su nombre, nos invita a que todos disfrutemos de las delicias de sus amor. Lo que falta es la respuesta humana.

Como maestra la Sra. Cruz dice que el amor es el fin de todo en la vida: y el examen final para el hombre será sobre el amor. Además demuestra como a través del saludo se puede lograr éxito en conversaciones de Paz.

Existe un dicho “Sufí ¡As – Salam Alykum” ( Que la Paz sea con Nosotros), en esa corta frase de salutación esta el fruto más sublime de la practica islámica : “La Paz Divina” . El Islam es precisamente la Paz que mana de la unidad, para que la conciencia individual pueda establecer en el centro infinito de la Paz Divina. Cuando uno genuinamente saluda con la Paz de Al-lah, se abre en el corazón la posibilidad de recibir y aceptar al otro sin condiciones. El que recibe el saludo, a su vez, responde de igual forma, pero invirtiendo el orden de las palabras “ Alykum Salam” (Que con vosotros sea la Paz).

El señor les bendiga y les guarde. El señor haga resplandecer su rostro sobre ustedes y les conceda su bondad. El señor les mire con amor y les de paz”. Somos una nación de ministros. Dios nos ha dado Paz y nos envía a llevar paz a otros.

La Sra. Cruz lleva el mensaje: “Todos desean La Paz. Algunos anhelan paz en la política, otros añoran la paz mental, financiera, paz social, y hasta física, pero la mayoría del mundo parece creer que algún cambio externo en las circunstancias será lo que traiga paz duradera.”

“Sin Dios, sin paz: conoce a Dios conoce la paz” Ahí es donde se encuentra la verdadera paz, conociendo a Dios. Reconcíliate con Dios y tendrás Paz conocemos a Dios a través de su palabra. Al permitir que El nos hable encontramos la paz, Se nos promete que cuando oramos, la paz de Dios, que supera todo entendimiento, guardara entendimiento, cuando empiece a conocerlo. El poder real de la paz se encuentra en las promesas de la palabra de Dios. Nos dice

Doña Sonia que hay momentos que somos presa de la ansiedad y perdemos la fe ante las tempestades. Utilizando nuestro propio vehículo de Fe, podemos tener paz en la tormenta. Aquí es donde se puede encontrar esa paz constante que da descanso sin importar las circunstancias.

La Sra. Cruz nos lleva el mensaje que todos los hombres, desean la paz, pero pocos desean aquellas cosas que llevan a ella. A menudo los que buscan la paz se aíslan de ella al convertirse en victimas de sus enemigos, tales como: el miedo, la codicia, la ambición, la envidia, el orgullo, y la ira. Aquellos que adopten estas características no pueden tener paz. Deben dejarlas para hacer lugar a la paz de Dios y cultivarla. No podemos aferrarnos al orgullo y la codicia y después decir, “Dios, dame paz”. Primero debemos desahuciar a esos enemigos de nuestro corazón. La Paz es algo que no se perderá de vista si se apunta directamente a ella. Es como la felicidad: si se pasa la vida tratando de ser feliz, la perderá. Se encuentra la felicidad sirviendo y amando a otros.

Así que si busca la paz en sí mismo y por si mismo, nunca la experimentara. La mayoría de las personas están centradas en sí mismas. Esto es como tratar de encontrar paz en el epicentro de un terremoto. Centrar nuestro mundo en Dios es Paz Real. El es la calma en el ojo del huracán. La tempestad puede rugir a nuestro alrededor, pero en nuestro interior todo es calma.

El mundo está lleno de tempestades y encontraremos verdadero refugio únicamente bajo su amparo Dios quiere que usted tenga paz , no la paz política, social , física, domestica, o financiera. Es una paz interna que da Dios, no como la da el mundo. Es una paz como un rio, una paz que sobrepasa al entendimiento.

La paz también proviene de la meditación, no a la meditación trascendental, más bien, a la meditación en Dios de la que nos dice que permanezcamos quietos y que reconozcamos que El es Dios.

La Paz también brota de la obediencia, al aceptar la voluntad de Dios y rendirse a Él. “Lo que aprendisteis y recibiereis, oísteis y visteis en mi eso haced y el Dios de Paz estará con vosotros”. Ese importante mensaje: “Considera al integro y mira al justo porque hay un final dichoso para el hombre de paz”.

Muchos no han asociado la paz con obediencia Dios les ama demasiado para dejarlos tener paz cuando se desobedece su Voluntad. Jonás es un gran ejemplo de esto, huyendo en dirección contraria a la que Dios le pedía. Pronto se encontró en la tormenta al perder su paz, al actuar completamente en contra de la voluntad de Dios. El resultado de la justicia será paz y el efecto de la rectitud, reposo y seguridad, para siempre. Dios siempre continua moviéndose, siempre está ahí, disponible y fluyendo.

La paz emocional y la calma vienen después de hacer la voluntad de Dios, no antes. Mantenerse en paz significa que debemos caminar continuamente haciendo la voluntad de Dios. Según él nos revela las cosas, siempre fluyendo hacia adelante. A muchas personas se les revelan nuevas verdades, pero dicen no quiero caminar así porque es diferente y de seguro pierden su paz. Si Dios revela nueva luz, no debe rehusarse a caminar en ella. Dios solo quiere nuestro deseo de hacer bien las cosas. Y una vez que haga su voluntad de seguro que la paz regresara. Cuando la paz como el rio acompaña mi camino, todo estará bien en el alma.

Doña Sonia enfatiza mucho en este mensaje: “Cuando un pensamiento de guerra aparece, opóngalo con un pensamiento fuerte de paz, Un pensamiento de odio debe destruirse con un pensamiento más poderoso de amor. Los pensamientos de guerra traen destrucción a toda la armonía, bienestar, descanso y felicidad. Los pensamientos de amor son constructivos de hermandad, paz, amistad, y felicidad. Pensemos en el perdón que es mayor que la venganza y la compasión más poderosa que el castigo.

También insiste que es deber inmediato de la humanidad, el resolver el problema de la violencia y entrar en el ideal cosmopolita de una comunidad universal de todos los pueblos. No hacer ningún intento por dañar o humillar al opresor, sino establecer un deseo de reconciliar las diferencias. No es el conocimiento del método sino tener la aspiración estar abierto al espíritu de la no violencia. El ser humano nunca es tan feliz como cuando da felicidad a otros. Hay solo una manera de luchar contra el mal, aumentando la bondad y solo una manera de luchar contra la oscuridad extendiendo la luz. Solo ampliando el amor y no luchando oponiéndose entre sí, podemos eliminar el odio y la enemistad. Solo podrá alcanzarse solución para un conflicto, cuando se ponga fin a la violencia y al terrorismo. Cuando el pueblo tenga dirigentes que actúen decisivamente contra el terrorismo, estén dispuestos y sean capaces de construir una democracia efectiva basada en la tolerancia y la libertad. Se lograra cuando se esté dispuesto a hacer lo que sea necesario, para aceptar clara e inequívoca el objetivo de la solución negociada. Exigir esfuerzos de buena fe y cumplimiento, por ambas partes, de cada una de las obligaciones. Si las partes cumplen sus obligaciones con rapidez, es posible que los avances dentro de cada etapa y en su conjunto, se produzcan antes de lo indicado en el plan. El incumplimiento de las obligaciones obstaculizara todo progreso. El logro de una solución negociada, entre las partes, traerá como resultado la paz y seguridad.

Nos invita a llevar en el corazón este mensaje, este mandato en el que nos permite hacernos fuertes, en la paz. Recordemos que obreros de la paz, no es sinónimo de pacíficos, de personas tranquilas, clamadas que evitan todo enfrentamiento al contrario el que trabaja por la paz enfrenta los conflictos y busca la manera de armonizarlos. Con su presencia física, su testimonio, su intervención diplomática, sus discursos, serán más fuertes que la guerra y que la muerte. En el mundo habrá tribulaciones, pero mantengan el buen ánimo.

Ya conocen la fuente de la paz verdadera en esta vida, pero una paz más perfecta de seguro vendrá. Algún día no habrá más que completa paz en todos lados: paz en nuestras relaciones, con todo el mundo.

Doña Sonia, durante las peregrinaciones en misión de paz a las Tierras Santas, ha logrado conocer a muchos y venerables personajes: niños, jóvenes, y fieles llenos de amor y generosidad. Los miraba con admiración, bondad, respeto, y amistad. Mantuvo muchos contactos con personas de diferentes nacionalidades, razas, credo, costumbres, ideas políticas, y religiosas, compartiendo todos juntos como hermanos con las mismas experiencias y vivencias de gran espiritualidad. Con gran emoción nos narra las palabras que dijo Abraham, el patriarca, a José su hijo cuando iba hacia Egipto con su pueblo. “Y entonces me llevaras de vuelta a Canaán la tierra que Dios prometió a Abraham. Y será como el señor lo prometió: nuestros descendientes serán conocidos como Israel y será una multitud de naciones cada hermano en sí mismo, una tribu de Israel.”

Somos discípulos de Dios en esta tierra que nos ha regalado, impregnada la lealtad hacia todos nuestros hermanos, teniendo un estilo de confianza, amistad, y solidaridad. El señor, bendito sea su nombre, nos ha enseñado. Haciendo referencia a lo que el profeta Mohamed dijo: “Oh mi señor! por favor guía a mi pueblo. Y quiera el señor que al menos por eso el mundo reconozca que somos verdaderamente sus discípulos, porque hemos establecido entre nosotros el amor mutuo.

Para llegar al final de una plena y autentica comunión, queda todavía mucho camino por hacer, muchas oraciones, que nos eleven al padre del Amor, muchas vigilias. Al menos podremos, al final del camino, anotar una conquista y saber que hemos vuelto a comenzar a amarnos. Así continuaremos “Uniendo Orillas” , sabiendo que: “Dios es Uno”.

En este momento histórico que vive la humanidad, la Sra. Sonia Cruz Cruz , por su sabiduría discernimiento, y humildad , reconocemos que reúne los criterios requeridos como la persona idónea para portal el estandarte de embajadora de paz. Someto a su consideración y juicio para su evaluación esta nominación. Así les ayude Dios.

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